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140 Aniversario

 

Modelo Educativo
Universidad Autónoma de Sinaloa

Docencia Centrada en el Aprendizaje

En los artículos 3 y 9 de nuestra Ley Orgánica se promueve un modelo de educación donde profesores y alumnos, en un clima de respeto y tolerancia, participan responsablemente y de modo diverso en la orientación, planeación, desarrollo y evaluación de los procesos educativos, a través de trabajo colegiado. Lo anterior indica un proceso de docencia donde las y los actores interactúen cooperativamente para gestionar el aprendizaje, indistintamente del nivel y tipo de programa en el que participan. A esto se denomina docencia centrada en el aprendizaje.

Orientaciones

Los fundamentos teórico-pedagógicos de una docencia centrada en el aprendizaje, los encontramos en las perspectivas de la educación social, el humanismo y el constructivismo, donde se concibe a la persona como ser social responsable y corresponsable en el proceso de aprendizaje. La educación social se enmarca en el proyecto de educación a lo largo de la vida, y apuesta a las nuevas alfabetizaciones (informática, idiomas, técnica), a la inclusión y la igualdad de oportunidades.

Con base en lo anterior, las y los docentes deben asumir la función de organizar, motivar y coordinar lo necesario para alcanzar el propósito de la educación integral, con participación de los mismos estudiantes. En esto es necesario que desde la docencia se promueva la toma de conciencia de los estudiantes respecto a sus vínculos con la sociedad, la importancia de conducirse correctamente en ella y aportar para mejorarla y transformarla. Las y los profesores deben contribuir a lograr la armonía, integración, equilibrio y formación de alumnos y alumnas en todos los ámbitos.

Es fundamental que los y las docentes estimulen la inteligencia colectiva y se constituyan en catalizadores de la sociedad del conocimiento promoviendo aprendizaje profundo y desarrollo de capacidades para asumir cambios (Heargraves, 2003). Como sujeto activo en su propio proceso de desarrollo, el alumno debe tener la oportunidad de participar en un ambiente de confianza y comunicación, que facilite el proceso de reconstrucción de conocimientos mediante la actividad dialógica y crítico-reflexiva (Freire, 1998), lo cual requiere de pensar y actuar de forma cooperativa; un principio articulador e integrador en la educación donde es importante situar la confianza en las personas y en los procesos, reconstruyendo relaciones de aprendizaje que fortalezcan la significación y el compromiso personal.

Este modelo orienta una docencia que incorpore los valores sociales y éticos en la praxis educativa, dirigida a educar y hacer más humanos a los educandos y al resto del colectivo universitario. Los docentes deben coadyuvar a ubicar a sus estudiantes como agentes autónomos en la sociedad, por lo que se necesita inducirles a que asuman responsabilidad en su proceso de aprendizaje y desarrollo y estimular su autoconocimiento. Es importante propiciar situaciones de aprendizaje en las que tengan experiencias cercanas a sus intereses, donde la tarea docente es coordinar y preparar las condiciones en lo individual, en cooperación con otros docentes y con los mismos estudiantes. (Cohn, 1996)

Dado que el proceso de reconstrucción y construcción de los conocimientos ocurre en un proceso de redefinición y cambio continuo, la docencia centrada en el aprendizaje debe basarse en procesos de investigación y actualización permanente, y en una práctica reflexiva mediante un proceso dialógico en el cual se contrasten y negocien significados. Los docentes cuidarán que los conocimientos se sitúen en contextos y situaciones relacionados con las prácticas sociales establecidas, es decir, contextualizarlos atendiendo a un modelo de aprender y aplicar conectando teoría y práctica.

Entre más diversas sean las actividades experienciales mayor será la habilidad del estudiante para adaptar, transferir y aplicar sus conocimientos y desempeñar sus competencias. En dicho proceso los y las docentes promoverán la integración de los distintos tipos de saberes: el saber (conocimientos), el saber hacer (habilidades y destrezas), y el saber ser y convivir (actitudes en las que intervienen los valores y emociones de las personas). (Delors, 1996)

En este modelo, la docencia debe ser ejercida de manera flexible y diversa en cuanto a métodos, espacios, tiempos y ámbitos. Esto implica la posibilidad de alternar lo formal y lo informal, lo presencial y lo virtual, dentro y fuera de la escuela, trasladarse a la comunidad y a todos los espacios existentes que posibiliten la madurez personal y profesional de las y los estudiantes.

La evaluación en el marco de una docencia centrada en el aprendizaje contempla lo diagnóstico, lo procesual y los resultados obtenidos, lo cual debe aplicarse tanto a estudiantes como a docentes. En este proceso es pertinente incorporar la perspectiva de diversificación, lo cual significa la posibilidad de evaluar por más de un actor, en variados contextos, y con múltiples estrategias.

La docencia centrada en el aprendizaje se desarrolla a partir de la interacción de los diversos marcos de referencia de los involucrados, por lo cual depende del compromiso de ellos en los actos individuales y colectivos de aprendizaje y evaluación, así como de la creación de entornos donde se empodera a los participantes, se reconocen sus talentos y habilidades, se coopera y apoya para hacer posible su éxito.


 


 

 

Actualizado el
18/04/2017 07:26 p.m.

 

Diseño y edición:
Luis G. Pietsch Castro


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